El Papa Benedicto XVI en su paso por Tierra Santa

14 05 2009
La alegria hecha imagen

La alegria hecha imagen

Fue recibido por el rey Abdalá II bin al-Hussei. Han dado juntos un fuerte impulso al diálogo interreligioso.
El portavoz vaticano recordó que entre los consejeros en este campo del rey destaca el príncipe Ghazi bin Muhammad, coordinador de la iniciativa internacional “A Common Word”. El manifiesto de 138 líderes y sabios islámicos (hoy sus signatarios son muchos más)fue escrito tras los ataques contra Benedicto XVI en su discurso en Ratisbona (12 de septiembre de 2006). Con aquel discurso tan polémico se ha suscitado una reacción positiva, donde los sabios islámicos condenaron el uso de la violencia por aquellos fundamentalistas que acaparan la atención de los medios de comunicación y engloban al Islam en general. El Papa en noviembre pasado contribuyó a crear el Fórum Católico – Musulmán en Roma.

Ahora recorre el territorio de Israel, si bien la visita fomentará el diálogo con el judaísmo y el entendimiento entre los hombres de buena voluntad, no estarán ausentes los conflictos ni las contradicciones. Otra de las intenciones del Santo Padre es fortalecer a la comunidad católica que vive en Israel

Pero aunque los medios de comunicación resalten el costado político de esta visita, la intención del Papa en estos días es calzarse las sandalias del peregrino e ir tras las huellas de Jesús. A lo largo de la historia del

Muro de los lamentos

Muro de los lamentos

cristianismo Jerusalén era el destino más anhelado de todo peregrino. La Iglesia conserva el relato de la peregrina Egeria que era gallega, viajó durante el siglo IV, por todo el próximo oriente siguiendo las huellas de los lugares bíblicos, buscando el conocimiento real de los lugares y sucesos que ella conocía de leídas en su abadía. Abandonando su reclusión y con espíritu viajero, fue capaz de llegar hasta la anhelada Jerusalén.

Tuve la gracia particular de compartir ese espíritu y pasar junto a un grupo de universitarios de mi parroquia pasar semana santa en Jerusalén, es algo difícil de explicar, cualquier occidental que llega a oriente debe abandonar su lógica, se entra en otra dimensión donde las piedras hablan, los olores cautivan, la paz y la tensión atraviesan el ambiente. Jerusalén está rodeada de murallas, las piedras basales son del tiempo de Herodes Antipas, reconstruidas por Saladino en el siglo trece. La puerta de las Ovejas está nombrada en el nuevo testamento, en el exterior fue lapidado San Esteban, mártir del siglo I, por allí pasó Jesús el Domingo de Ramos, la calle conduce a la piscina probática, donde curó al ciego de nacimiento, cuyas ruinas son visibles hoy. El Santo Sepulcro cierra a las 9 de la noche, se vuelve a abrir a las cinco de la mañana, auque parezca descabellado hay que hacer el esfuerzo de ir a esa hora,  caminando por las callejuelas  del mercado, cuando aún todo está cerrado. Al ingresar se huele a incienso y oleo perfumado, la luz de las lámparas de aceite ilumina el ambiente tenuemente, las piedras silenciosas han sido testigos de la más sagrada de las historias, allí en la edícola del Santo Sepulcro, estuvo el cuerpo de Jesús, desde allí volvió a la vida, sin aquel acontecimiento nuestra fe carecería de sentido, y el Papa no sería quien es. Otra vez Pedro ingresará a la tumba de Jesús para anunciarle al mundo que el sepulcro está vacío y la muerte ha sido vencida!!!

Padre Guillermo Marcó

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