LA DESPENALIZACION DE LA DROGA

14 08 2008

 

 

Está instalada la discusión  sobre la reforma de la Ley 23.737 para despenalizar la tenencia, cultivo y consumo de drogas, siempre y cuando sea para uso personal.  Esta posición va en línea con los planteos del presidente de Bolivia, Evo Morales, quien asegura que los que cultivan y comercializan la hoja de coca, no merecen castigo alguno.

La droga es un flagelo tan serio que pone en riesgo el presente y el futuro de nuestros jóvenes. Con cada uno que “se anima” a probar o es empujado al consumo, se va lentamente creando un mal hábito que termina quitándole la libertad y generando una lamentable dependencia.

En esta lucha, estamos perdiendo. El tejido social se volvió muy frágil para sostenerlos, para hacer “el aguante” a tanta angustia y decepción.

Generalmente se empieza por la marihuana: “fumate un porrito, que está todo bien”. El que nunca probó y tiene un prejuicio de valor para con la droga, prueba una vez y dice: “che pero esto no era para tanto”. Puede que seaparcialmente verdad si solo se queda ahí. El problema es que de ahí, se salta al resto: la cocaína, el éxtasis,  el LSD y de ahí no hay retorno. Es una suave pendiente que conduce al abismo y a un infierno del que difícilmente se vuelve.

Sin ser excluyentes, hay cuatro aspectos que son núcleos centrales en esta problemática: la articulación mafiosa, los disgregación de la familia, la pobreza y la carencia del sentido de la vida en los jóvenes.

La articulación mafiosa  a veces es perseguida, otras consentida y en otras se es cómplice. Es el caso del problema del Paco en las Villas del conurbano.

La disgregación de la familia, aporta debilidad social para enfrentar el problema, se apoya en adultos a veces incapaces de escuchar a los jóvenes, de acercar el corazón, de marcar algún límite. Pareciera percibirse una especie de “miedo a los jóvenes”, a no tener respuestas adultas a sus cuestionamientos.

La pobreza es el caldo de cultivo ideal, aunque no hay que engañarse con esteriotipos, también hay droga en jóvenes de clase media y alta.

Si el consumo personal queda despenalizado serán inimputables y la falta de restricciones aumenta el consumo.

Para fomentar la búsqueda de sentido que es la mejor prevención -acaso la única perdurable- hay que generar conductas no adictivas, y la única manera de generar conductas es a partir de “fortalecer valores”. Porque poco se logra con el “no a la droga” sin un fuerte “sí a la vida”.   

Pero mientras en el aula, en casa, en la televisión y la radio y sobretodo en las leyes que nos gobiernan, les digamos cosas contradictorias, poco les ayudamos a afianzar conductas y valores.

 

Los Obipos en el documento de  Aparecida , Brasil en los números 422 al 426, abordaron esta problemática y propusieron lo siguiente:

 

· PREVENCIÓN : insiste en la educción de los valores, especialmente el valor de la vida y del amor.

· ACOMPANAMIENTO : está al lado del drogadicto para ayudarle a recuperar su dignidad y vencer esta enfermedad.

· SOSTÉN DE LAS POLÍTICAS GUBERNAMENTALES PARA ERRADICAR ESTE MAL. , porque es responsabilidad del Estado combatir con firmeza y con base legal la comercialización indiscriminada de la droga y el consumo de la misma.

Creo que en vez de legalizar el consumo, habría que ayudar a través de políticas serias a que “no se consuma” y así se evite la degradación de la vida de tantos jóvenes.

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