Bloque en C5N sobre inmigrantes

29 09 2008





el dia del estudiante

21 09 2008

Cada 21 de septiembre junto con el día de la primavera se festeja el día del estudiante, la fecha también coincide con el aniversario de la muerte de uno de los más grandes científicos que tuvo la Argentina.. El mismo día en el año 1971, muere el notable médico, biólogo y fisiólogo Bernardo A. Houssay, Premio Nóbel de medicina (1947) y doctor honoris causa de la Facultad de Medicina de la Universidad de París. Nació en Buenos Aires el 10 de abril de 1887.

En el discurso inaugural de su cátedra en 1958, el mismo hace un recorrido por su historia:

Ingresé a esta casa en 1901, con 14 años de edad; farmacéutico en 1904, a los 17 años, terminé los estudios médicos en 1910 y la tesis en 1911. Desde 1910, a los 23 años, fui profesor de Fisiología en la Facultad de Veterinaria y desde 1919 en esta Facultad. Me adiestré primero en química y en histología normal y patológica y luego, hace 50 años, comencé a trabajar en Fisiología como ayudante, por concurso, en esta Facultad. Lo hice al principio con dedicación parcial, pues fui Jefe de la Sección de Endocrinología y Patología Experimental del Instituto Bacteriológico, de 1915 a 1918, así como en el Hospital Alvear fui médico desde 1911 y Jefe de un Servicio de Medicina desde 1913 a 1917.”Aunque me entusiasmaban la Clínica y la Fisiología, decidí concentrarme en una sola actividad y elegí la Fisiología, porque creí que así sería más útil a mi país y cumpliría mejor mi vocación personal por las investigaciones en el campo de las ciencias naturales”. Y continua diciendo: “He sido profesor durante 42 años, sin faltar prácticamente nunca a las clases o exámenes. Desde 1920 fui profesor de dedicación integral (fulltime) y exigí que el reglamento estableciera que ese puesto fuera incompatible con cualquier otro. Fui, creo, el primer full-time en nuestras universidades, pero una de mis satisfacciones más grande fue ver que aparecieron otros en esta Facultad, en otras de nuestro país y varias de Sudamérica y que hoy el principio está reconocido definitivamente como una de las bases indispensables del progreso de la docencia e investigación”.

 El Doctor Houssay fue el creador del Conicet y `por lo tanto unos de los pioneros en el avance de la investigación en forma sistemática. En la celebración del día del estudiante, creo que es bueno recordarle a los jóvenes que cada días veo transitar la Plaza que lleva su nombre y en donde está la Parroquia Universitaria de San Lucas, que este estudiante del pasado, que llegó a ser un excelente profesional y premio Nobel, no es solo un nombre olvidado o un busto de bronce pintarrajeado con irreverente falta de respeto. Fue un ser de carne y hueso que soñó con una Argentina grande y se desvivió por construirla, con esfuerzo, sacrificio y abnegación.

Podría pensarse que vivió en otra época más fácil o que  económicamente tuvo el camino allanado, pero no fue así, según el mismo lo relata:

“Desde los 13 años de edad, con autorización de mi padre, decidí bastarme a mi mismo, lo que me costó bastantes esfuerzos. Pude proseguir los estudios gracias a las exenciones de derechos universitarios y a los puestos que gané por concurso de notas o selección, a los que se me llamó a desempeñar. Nunca usé de influencias ni las admití en cuestiones de nombramiento o de exámenes y jurados”.

Hoy que el problema de la falta de financiamiento educativo está en el tapete, él nos recuerda que antes no era distinto: “Por un raro fenómeno, explicable por mi firme voluntad de tener dedicación exclusiva, durante muchos años casi todos mis ascensos significaron una disminución de mis entradas pecuniarias. Además, al principio, durante varios años tuve que costear con mis exiguos recursos gran parte de los gastos de investigación”.

Sin duda que sin esfuerzo personal no hay posibilidad de aprender, pero como le he escuchado a Santiago Kovaldoff, la argentina no renueva su agenda de problemas. Aquí se debería estar discutiendo el futuro de la educación, los presupuestos para investigación y dedicación exclusiva, para evitar que los profesores se conviertan en  seres mendicantes y agotados de peregrinar por tanta cátedra para sobrevivir con un salario de miseria, mientras otros trabajadores  menos calificados consiguen permanentes mejoras salariales.

Por otra parte los estudiantes de las Universidades deberían redoblar sus esfuerzos académicos para volver a hacer de este país un lugar donde prosperar y desarrollarse.

Tendremos futuro si somos capaces de invertir en conocimiento, los presupuestos para educación no son un gasto, son inversión.

 Como lo viene haciendo la India, que es el país con mayor cantidad de becarios en el extranjero, que regresan para contribuir en la superación de sus males endémicos. Solo así con un destino ordenado y con esfuerzo inteligente será posible solucionar nuestros problemas y dejar atrás la vergonzante pobreza de tantos argentinos.

 

           Presbítero Guillermo Marcó

Director del servicio de Pastoral Universitaria

         Arzobispado de Buenos Aires

 

 

 





LA DESPENALIZACION DE LA DROGA

14 08 2008

 

 

Está instalada la discusión  sobre la reforma de la Ley 23.737 para despenalizar la tenencia, cultivo y consumo de drogas, siempre y cuando sea para uso personal.  Esta posición va en línea con los planteos del presidente de Bolivia, Evo Morales, quien asegura que los que cultivan y comercializan la hoja de coca, no merecen castigo alguno.

La droga es un flagelo tan serio que pone en riesgo el presente y el futuro de nuestros jóvenes. Con cada uno que “se anima” a probar o es empujado al consumo, se va lentamente creando un mal hábito que termina quitándole la libertad y generando una lamentable dependencia.

En esta lucha, estamos perdiendo. El tejido social se volvió muy frágil para sostenerlos, para hacer “el aguante” a tanta angustia y decepción.

Generalmente se empieza por la marihuana: “fumate un porrito, que está todo bien”. El que nunca probó y tiene un prejuicio de valor para con la droga, prueba una vez y dice: “che pero esto no era para tanto”. Puede que seaparcialmente verdad si solo se queda ahí. El problema es que de ahí, se salta al resto: la cocaína, el éxtasis,  el LSD y de ahí no hay retorno. Es una suave pendiente que conduce al abismo y a un infierno del que difícilmente se vuelve.

Sin ser excluyentes, hay cuatro aspectos que son núcleos centrales en esta problemática: la articulación mafiosa, los disgregación de la familia, la pobreza y la carencia del sentido de la vida en los jóvenes.

La articulación mafiosa  a veces es perseguida, otras consentida y en otras se es cómplice. Es el caso del problema del Paco en las Villas del conurbano.

La disgregación de la familia, aporta debilidad social para enfrentar el problema, se apoya en adultos a veces incapaces de escuchar a los jóvenes, de acercar el corazón, de marcar algún límite. Pareciera percibirse una especie de “miedo a los jóvenes”, a no tener respuestas adultas a sus cuestionamientos.

La pobreza es el caldo de cultivo ideal, aunque no hay que engañarse con esteriotipos, también hay droga en jóvenes de clase media y alta.

Si el consumo personal queda despenalizado serán inimputables y la falta de restricciones aumenta el consumo.

Para fomentar la búsqueda de sentido que es la mejor prevención -acaso la única perdurable- hay que generar conductas no adictivas, y la única manera de generar conductas es a partir de “fortalecer valores”. Porque poco se logra con el “no a la droga” sin un fuerte “sí a la vida”.   

Pero mientras en el aula, en casa, en la televisión y la radio y sobretodo en las leyes que nos gobiernan, les digamos cosas contradictorias, poco les ayudamos a afianzar conductas y valores.

 

Los Obipos en el documento de  Aparecida , Brasil en los números 422 al 426, abordaron esta problemática y propusieron lo siguiente:

 

· PREVENCIÓN : insiste en la educción de los valores, especialmente el valor de la vida y del amor.

· ACOMPANAMIENTO : está al lado del drogadicto para ayudarle a recuperar su dignidad y vencer esta enfermedad.

· SOSTÉN DE LAS POLÍTICAS GUBERNAMENTALES PARA ERRADICAR ESTE MAL. , porque es responsabilidad del Estado combatir con firmeza y con base legal la comercialización indiscriminada de la droga y el consumo de la misma.

Creo que en vez de legalizar el consumo, habría que ayudar a través de políticas serias a que “no se consuma” y así se evite la degradación de la vida de tantos jóvenes.





la Hybris

10 07 2008

 Esto lo escribí para contraeditorial de la Revista 23

 

 

La hibris o hybris (en griego ϐρις húbris) es un concepto que puede traducirse como ‘desmesura’ y que en la actualidad alude a un exagerado orgullo o confianza en uno mismo. En la Antigua Grecia aludía a un desprecio temerario hacia el espacio personal ajeno, unido a la falta de control sobre los propios impulsos.  Es a esto a lo que alude Rafael Argullol, en el interesante artículo publicado en el diario “El País”. Allí formula esta pregunta: ¿Puede ser libre una sociedad mientras la codicia, la desmedida ambición y la mentira sean libres? Me parece que dirige esta pregunta como si estos defectos -o para hablar en mi lenguaje “pecados”- fuesen seres personales sobre quienes pudiese caer una orden de captura. Lo cierto es que la codicia, la ambición desmedida y la mentira, son defectos que tenemos las personas, y es verdad que nos hacen menos libres. En su artículo Argullol, reconoce el elemento de valor que la Iglesia ha aportado, al hablar en la actualización de los pecados capitales del “ansia desmedida de riqueza” y, si es impedimento para entrar en el cielo o no es un problema teológico que no debería importarle a un hombre secularizado, pero en algo coinciden él y la Iglesia, en condenar la ambición desmedida que genera expectativas especulativas y hace que la gente incauta invierta en globos de ensayo que se desinflan en las crisis. Y después afirma:  Lástima que, como siempre, la Iglesia católica, la institución europea que históricamente ha demostrado menos propensión a la autocrítica, fuera incapaz de aclarar sus oscuras finanzas mientras se erigía en el celador moral de la humanidad. También como siempre la arrogancia moralista y juzgadora de la jerarquía católica debilitaba argumentos de valor”.

            La Iglesia hace tiempo que dejó de ser el guardián moral de Occidente, en la otrora agonizante y hoy enterrada constitución europea, no pudo influir para que se pusieran de acuerdo tan siquiera en nombrar aquello que era obvio: “las raíces cristianas de Europa”. ¿Serán más libres por renegar de los orígenes que les dieron identidad? No, hoy no hay guardián moral, Europa puede exhibir, después de haber concebido locuras genocidas como el Hitlerismo, o enfrentamientos fratricidas como la guerra civil española, un notorio avance en materia económica y en el bienestar de sus propios pueblos. Sin embargo no es siempre el bienestar el que trae progreso de las sociedades y personas. De hecho lo que ha crecido desmesuradamente en Europa es el egoísmo y el individualismo. Basta mirar el episodio ocurrido recientemente en Austria donde un padre sometió a vejaciones a su hija, engendró hijos con ella y mantenía a su familia en cautiverio ante la indiferencia de sus vecinos que no veían o no querían ver nada raro y les parecía una familia “muy normal”

            Hace 40 años la Iglesia advertía sobre el riesgo de la disminución de la tasa de natalidad y la extensión de la mentalidad anticonceptiva. Todo el mundo se burló, se rió y la trató de anacrónica. Hoy se encuentran con un problema grave, son sociedades que van envejeciendo, ya que la tasa de natalidad es negativa, al no tener hijos propios, como decía Andrés Argañaraz en un artículo publicado en el diario Clarín “seremos una sociedad en silla de ruedas sin tener quién nos las empuje”, A lo que agregaría: salvo algún joven latino o musulmán al que ellos desprecian pero necesitan. En su afán de preservar lo que tienen se endurecen con los inmigrantes ilegales llegando a actitudes xenófobas que dan vergüenza ajena. Y pienso sobre todo en España, en esa España que pasaba hambre durante la guerra y a la que Perón le envió barcos cargados de trigo. Los españoles  fueron recibidos, aquí en la Argentina, con los brazos abiertos cuando allí les iba mal, hoy como el rico del evangelio que banqueteaba espléndidamente y se vestía de lino fino mientras, que tenía al pobre Lázaro tirado a sus puertas lleno de llagas y que ansiaba saciar su hambre con lo que caía de la mesa del rico pero nadie se lo daba,  se plantean el problema de la ambición desmedida, en lugar de plantearse la justa distribución de la riqueza.

 

Es verdad que no le basta que le contesten su pregunta algunos dirigentes religiosos, pero se ve obligado a citarlos porque Europa se vació de pensadores. La cuna del pensamiento occidental hoy piensa poco más alla de las coyunturas, como en tiempos del imperio Romano está entretenida en su propio circo de abundancia, que es el consumo, sus templos son los centros comerciales y su dios es el euro. Los filósofos de la antigua Grecia despreciaban el neg-ocio, El negocio era la negación del ocio, era el tiempo que había que restarle a la verdadera y más constructiva actividad que era pensar. La verdadera ocupación de un hombre libre era el “Ocio”, entendida esta como el tiempo dedicado a reflexionar sobre la realidad, a adquirir el sabor de la vida llamado “sabiduría”. Al socialismo español, que a partir de Felipe Gonzáles se volvió capitalista, solo le queda pelarse con la Iglesia católica, es el único prejuicio socialmente aceptado, no se puede hablar así de las minorías ni de los otros credos, solo está bien visto repudiar a la iglesia católica y a los inmigrantes. Quizás sería bueno para enriquecer la democracia aceptar sin condenar que en algo la iglesia puede enriquecer la reflexión que se quiere hacer sobre la ambición desmedida, dejando de lado el prejuicio sobre el sentirse vigilado por ella.

Sobre el tema que nos ocupa creo que es importante que redescubramos lo que nos hace mas libres, nos hace también mas felices. Muchas veces creemos que el tener más nos hará más felices, pero si uno es honesto consigo mismo sabe cuantas veces deseó algo que al final consiguió, y como al poco tiempo eso aburrió y las aspiraciones insatisfechas se volvieron hacia otra parte, a desear algo nuevo. Esto funciona en todo ser humano, para un chico es desear un nuevo juguete, para el adolescente será un nuevo par de zapatillas, para el profesional un mejor trabajo, para Bill Gates será la empresa Yahoo.  Cuando las personas pierden la orientación espiritual, se vuelcan al mundo de lo material, pero hay una diferencia. Los bienes materiales no pueden ser partidos, si los dos queremos lo mismo alguno la obtendrá y el otro lo perderá generando alegría en uno y frustración en el otro. Con los bienes materiales no ocurre así, yo quiero tener paz y si hago lo necesario para obtenerla no se la estoy quitando a nadie. Puedo tener más amor y no por eso otro tendrá menos. Por lo tanto el querer ser menos ambicioso se consigue fomentando la solidaridad, quien abre los ojos a las necesidades ajenas y deja de ver al otro rotulándolo con sus prejuicios y lo empieza a reconocer como persona, rápidamente se da cuenta del egoísmo que lo tenía enceguecido. No por nada San Pablo nos recuerda una frase de Jesús: “hay más alegría en dar que en recibir” Y yo terminaría con otra que me ha servido y la comparto sin ánimo de ser guardián moral de nadie: “moneda que está en la mano, si no se guarda se pierde, moneda que está en el alma, se pierde si no se da”

Guillermo Marcó

Sacerdote católico

 





la crisis de la vivienda

10 07 2008

Hoy en la realidad Argentina es practicamente imposible acceder a algo tan elementalo como tener el techo propio. La ausencia de cédito, la disparatada relación entre sueldos y el costo de un departamento y la ausencia de políticas de estado hacen de este un problema GRAVE

El diario la Nación ilustro un tema polémico con una nota en su edición del 9 de Julio.

¿Quién es hoy en día el que no tiene lugar? Al menos en las reflexiones que vengo haciendo en este último tiempo quisiera poner la mirada sobre una realidad incómoda de nuestras ciudades: las villas de emergencia de Buenos Aires. Un grupo de sacerdotes de la Arquidiócesis de Buenos Aires que no nació allí, sino que eligió vivir en esa realidad para acompañar a los más pobres, han escrito un interesante documento que puede hacernos ver esta realidad desde una óptica nueva: “Damos fe de que muchas de las personas que vinieron a vivir a las villas de nuestra ciudad sufren una situación de auto destierro, ya que tuvieron que irse de sus lugares de origen porque allí de donde vienen no hay posibilidad de trabajo, ni de acceder a la educación y menos a la salud. No son cómodos ni vagos, están en la ciudad en la búsqueda de una vida más digna”. Y luego en otro párrafo: “Por otra parte no se puede dejar de tener presente que más allá de los argumentos que se esgrimen, los criterios más pragmáticos de una sociedad capitalista privilegian el potencial lucrativo de la tierra por sobre el derecho a la vivienda de los más pobres”. A veces para los que no pueden pagar, que en la Argentina son muchos, simplemente “no hay lugar”. No hay lugar digno como no lo hubo para que naciera Jesús, que aún hoy golpea las puertas de nuestras conciencias en los más pobres y recibe una respuesta parecida.